Las temperaturas máximas llegarán a los 28° en el litoral y a los 23° en el Pirineo.
Si hace un año un frente frío cubrió el Pirineo con una nevada copiosa y dejó la temperatura en el observatorio Fabra de Barcelona a solo 2,7 grados a las cuatro de la tarde, este octubre se despedirá con altas presiones que dejarán las temperaturas por las nubes y propiciarán una castañada de manga corta. El breve descenso térmico a mediados de mes fue solo un amago: el otoño se resiste a hacerse notar y el 2009 deja, de momento, uno de los meses de octubre más calurosos, con una temperatura media en Barcelona, hasta ayer, de 23,7 grados.
No solo en el litoral mediterráneo volverá a ascender el mercurio a partir de hoy, mejora que se mantendrá hasta el fin de semana y originará un día de Todos los Santos casi caluroso. Aún más sorprendentes serán las elevadas temperaturas en la alta montaña. El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) pronostica para estas jornadas una inversión térmica, con temperaturas algo más bajas en los valles y con cumbres soleadas en el Pirineo. En la montaña se estará entre los 18 y 23 grados, mientras que el resto de Catalunya aguantará unos días entre los 23 y 28 grados.
ROPA DE ABRIGO
La situación se asemeja mucho al otoño del 2006, cuando igualmente el frío se negó a aterrizar y las tiendas de moda apenas vendían ropa de abrigo. De hecho, en los últimos 15 años cada vez ha sido más frecuente que hiciera cierto calor en octubre. En las décadas de los 60 y 70, la temperatura media de este mes en el observatorio Fabra estaba entre los 14 y 18 grados, y en los 80 subió a entre 19 y 20. Ahora se superan de manera habitual los 20 grados, con unos registros que sitúan los otoños de 1995, 1997, 2004 y 2006 como los más veraniegos.
fuente/elperiodico.com/